La elección de materiales suele ser lo primero en lo que se fijan los inversores al comparar equipamiento de parques infantiles, y es realmente importante. Pero el material en sí es solo una parte de la imagen. La forma en que ese material se fabrica, se trata y se protege influye tanto en su comportamiento futuro como la propia especificación del material en bruto.
Madera, acero, HPL y HDPE: comportamientos distintos con el paso del tiempo
La madera, el acero, el laminado de alta presión (HPL) y el polietileno de alta densidad (HDPE) envejecen cada uno a su manera, y cada uno tiene su propio conjunto de variables que determina lo bien que resistirá a la intemperie.
Las propiedades de la madera dependen en gran medida del tipo de madera empleado y del tratamiento al que se somete antes y después de la instalación. Una madera correctamente elegida y tratada puede funcionar de forma fiable durante muchos años en un parque infantil exterior, mientras que una madera mal tratada o poco adecuada puede mostrar signos de deterioro mucho antes, con independencia de su aspecto en el momento de la instalación. La gestión de la humedad, y en particular la forma en que se trata la madera en los puntos de contacto con el suelo y en las uniones, desempeña un papel importante en su envejecimiento.
Los elementos de acero dependen de la calidad del metal base, pero es igual de importante el grado de protección frente a la corrosión que reciben. El acero estructural correctamente galvanizado y tratado resiste de forma muy distinta al acero insuficientemente protegido o con un recubrimiento aplicado de forma irregular. La impresión visual en el momento de la instalación aporta muy poca información al comprador sobre cómo se comportará la capa de protección tras varios años de exposición a la intemperie.
Las planchas de HPL y HDPE, empleadas habitualmente en tarimas, paneles y elementos decorativos, dependen de la clase del material utilizado y de su estabilidad frente a la radiación UV. Un plástico de menor calidad puede, bajo exposición prolongada al sol, decolorarse, volverse quebradizo o perder la integridad de su superficie de forma notablemente más rápida que un panel de mayor clase, estabilizado frente a los rayos UV y diseñado específicamente para uso exterior en parques infantiles.
Una comparación detallada del comportamiento de estos materiales, así como los aspectos a los que prestar atención en la especificación, se recoge en la guía de la Academia REDOX sobre los mejores materiales para parques infantiles exteriores, que este artículo no repite en su totalidad.
Por qué los tratamientos protectores son tan importantes como el material base
Conviene decirlo con claridad: el material base es solo la mitad de la historia. Un marco estructural de acero es tan duradero como lo sean su galvanizado y su lacado en polvo. Un elemento de madera es tan duradero como lo sea su tratamiento y la ejecución de sus detalles constructivos. Incluso los paneles de HPL y HDPE dependen del control de calidad en fabricación para alcanzar la estabilidad UV que su clase debería ofrecer.
Esta es una de las brechas más habituales entre lo que indica una especificación y lo que realmente se entrega. Dos ofertas pueden mencionar ambas "acero galvanizado" y dar lugar a resultados a largo plazo muy distintos, porque el espesor del cinc, la adherencia del recubrimiento y la calidad de la aplicación varían de forma considerable de un fabricante a otro. Los inversores que comparan ofertas deberían preguntar no solo qué material se utiliza, sino también cómo se protege, según qué norma y con qué proceso. La Academia REDOX desarrolla este tema con más detalle en la guía sobre galvanizado y lacado en polvo para parques infantiles.